ícaro

me dijiste que salían
como dos circulos de la espalda
uno de cada omóplato

me dijiste que salían
así como así
sin tu decisión
y de la nada
después de subir los hombros
de un espasmo corto
de una contorsión

me dijiste que salían
blancas
grandes
como una capa heroíca
impecables
blancas
grandes

pero sólo hacías señas con tus manos
negras
callosas
flacas
huesudas

hacías eso de los dedos gordos cruzados
agarrados
flameando las manos
llevándolas hacia otro lado

(Soledad Lofredo, Catamarca)

Comentarios

Entradas populares