las vegas

tenemos siempre
las zapatillas embarradas
y los pies con arena gruesa y tierras y musgos bien verdes
y la nariz colorada y fría

tenemos el amanecer y besarnos a las cuatro y media
y la libertad de sentir lo mismo que la noche anterior
más y mejor
o echarnos atrás si no funciona
pero seguir volando
y recordando con nostalgia
toda esa locura de playas al atardecer
y unas ganas 
bárbaras
tremendas
olímpicas
de no huir

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares